Color y diseño web, una fórmula ganadora

Por todos es sabido la importancia de elegir correctamente los colores a la hora de diseñar y optimizar una página web. De hecho, los colores nos ayudan a crear estados de ánimos y emociones tanto en nuestra vida diaria como en nuestra vida empresarial. Por ejemplo, el color blanco irradia pureza mientras que el amarillo genera confianza. Por otra parte, el azul difunde seguridad, y el rojo simboliza pasión. Asimismo, al color verde se le atribuye la pureza y al púrpura la riqueza, y así podríamos continuar con un largo etcétera.

En este sentido, cada uno de estos colores cambiará de significado dependiendo de valores como son la intensidad, la saturación o el propio matiz. Por esta razón, elegir correctamente el color de nuestro negocio será tan importante como elegir nuestra identidad corporativa.

No te olvides de “enamorar” a tus clientes

Normalmente, cuando realizamos una página web siempre intentamos conectar con nuestro público objetivo a través de una imagen corporativa cuidada, y sobre todo adaptada a las necesidades de nuestros clientes actuales o potenciales. Por consiguiente, la mejor idea sería intentar enamorar a nuestro público creando una experiencia única en nuestra página web. El primer paso hacia un “feliz enamoramiento” sería mimar al máximo los gustos personales de nuestros clientes, y sobre todo saber que esperan de nosotros en cada momento.

Por otra parte, muchas veces es difícil saber cuál es la opción de diseño web que mejor se adapta a nuestra idea de negocio. De este modo, en Internet encontramos miles de plantillas de diseño personalizables disponibles en todos los colores y hasta con bancos de imágenes incluidos. No obstante, si todavía estás un poco perdido, y no sabes cómo representar la personalidad de tu marca, a continuación, la bloguera Lorena Fernández nos ofrece unos pequeños consejos.

Lo más importante es que seamos nosotros mismos y que la gente llegue a conocernos. Igual de importante, es utilizar los valores de la marca a la hora de escribir en nuestro blog corporativo. Recuerda que es mejor utilizar un lenguaje sencillo con el apoyo de imágenes potentes que refuercen nuestras palabras. De igual modo, las historias personales nos ayudan a llegar a los lectores, y hacer que se sientan identificados con el producto. Cabe destacar que la conexión es lo más importante.

Por último, realizarse preguntas del tipo, ¿qué queremos trasmitir con nuestra imagen?, o ¿qué tipo de personas creemos que llegaremos a través de ella?, nos ayudarán a elegir el color que se asocie a nuestra imagen de marca. Eso sí, tampoco nos volvamos locos si decidimos elegir el color gris, ya que puede tener hasta 256 tonos diferentes, y el ojo humano está comprobado que puede ver colores diferentes en un mismo tono.